La noche a la ventana, XV


La noche a la ventana.
Ya la luz se ha dormido.
Guardada está la dicha
En el aire vacío. 

Levanta entre las hojas,
Tú, mi aurora futura;
No dejes que me anegue
El sueño entre sus plumas.       

Pero escapa el deseo
Por la noche entreabierta,
Y en límpido reposo
El cuerpo se contempla.

Acreciente la noche
Sus sombras y su calma,
Que a su rosal la rosa
Volverá la mañana.

Y una vaga promesa
Acunando va el cuerpo.
En vano dichas busca
Por el aire el deseo.


Apoyo léxico
límpido: limpio, puro.

Localización
Este poema pertenece a la etapa de formación del poeta. Se publicó inicialmente en Perfil del aire (1924-1927). En La realidad y el deseo Cernuda lo agrupa en la sección "Primeras poesías", un conjunto poético muy influenciado por el tradicionalismo y por la poesía de Jorge Guillén, aunque Cernuda no admitió nunca esta segunda influencia. 

Rasgos: 
métrica tradicional (coplas heptasilábicas: - a - a); 
antirretoricismo: las figuras literarias son muy sencillas: personificaciones ("ya la luz se ha dormido"), metáforas ("el sueño entre sus plumas")...;   simbolismo: la rosa simboliza la belleza, el mundo natural, que volverá con el día; tono intimista melancólico.

Ideas 
  • El poeta pide a la aurora que le evite el sueño, pues con él viene el deseo. 
  • El deseo llega, de forma inevitable, con la noche. 
  • El deseo es impuro
  • Es un deseo homoerótico. 
  • El deseo acaba en frustración. 

Intención: evocar el deseo erótico adolescente. El poeta recuerda su sensualidad primera con un tono melancólico, pues la sensación que le producía era de tristeza y aislamiento. 

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