Si el hombre pudiera decir
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Localización
El poema corresponde a Los placeres prohibidos (1931). Es un libro escrito por Cernuda para expresar sin inhibiciones su homosexualidad y su necesidad de amor, un amor que es placer corporal, erotismo. El poeta exalta la belleza y la fuerza vital del muchacho adolescente. Levanta esta verdad suya frente a la sociedad represora; frente a los límites que esta impone está la libertad de la fuerza del deseo. El poeta, no obstante, es consciente de la imposibilidad del amor ideal y de que no solo no perdura la unión amorosa, sino que deja a su paso el vacío.
Rasgos
métrica: verso libre y versículo (verso libre extenso),
destaca el uso de diversos paralelismos anafóricos ("Si el hombre pudiera decir... / "Si el hombre pudiera levantar...ª) y la sencillez del léxico empleado.
Organización de las ideas y estructura del texto
· El poema se puede dividir en tres partes, que coinciden con la división estrófica: en la primera estrofa (vv.1-13) el yo poético muestra su conflicto; en la segunda (vv. 14-22) explica su idea de libertad como inseparable del sentimiento amoroso, y, por último, en la tercera (vv. 23-25) describe la sensación experimentada con el amor y la importancia de este. Estamos ante un texto estructurado de forma inductiva, pues la idea principal es la que cierra el poema.
Ot
Intención
Lo que me transmite Cernuda con este poema es la necesidad de amar y de hacerlo libremente, algo que no podía suceder con normalidad en su época al ser homosexual. Quiere la libertad de estar preso en alguien y hacerlo públicamente. En las últimas estrofas dice que su amor literalmente justifica su vida ya que si no conoce ese amor él mismo no muere, porque nunca ha vivido.
ResponderEliminarCernuda además trata en este poema como en "Si el hombre pudiera decir" ese choque entre realidad y deseo que existe por la imposibilidad de tener libertad en cuanto a su homosexualidad se refiere. La realidad es cruel y represiva respecto a un deseo de libertad y de poder amar aunque esto se vea condicionado de nuevo por la realidad de la dificultad para mantener una relación, ese amor está condenado al desamor y por tanto a la ruptura del deseo.
ResponderEliminarExcelente aportación, Ángel
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